15 may 2021

Mi dilema con comprar zapatos

 Mi problema con los zapatos es que, cuando quiero un par de zapatos, no paro hasta encontrar *exactamente* el par de zapatos que tengo en la cabeza.
Tienen que ser de la misma tela, el mismo modelo, el mismo color, la misma forma que hay en mi cabeza.
Y a no ser que yo misma me vuelva zapatera, eso nunca -pero NUNCA- pasa.
Yo no sé negociar conmigo misma.

Cuando quise algo, lo quise a fondo. Y lo busqué, en cada rincón de la tierra, lo que tengo en mi cabeza (a esta altura no te debería sorprender el hecho de que nunca encontré nada de lo que buscaba. *exactamente*)
Porque no sé negociar conmigo misma.
Y me pregunto si en realidad no hube encontrado todo, pero no lo ví, porque no era *exactamente*, lo que buscaba.

Al principio pensaba que no parar de buscar o crear era una cualidad de la gente "ganadora". George Bernard Shaw decía que el progreso depende de la persona que adapta el mundo a sí mismo en vez de adaptarse ellos al mundo; y yo quería ser un agente de progreso mucho más de lo que quise ser una persona que se adapta.

Pero George  Bernard Shaw no explicó que su teoría no aplica a todas las cosas. Que se aplica a las grandes cosas que hay que cambiar, quizá una, dos o tres como mucho en esta vida. Me debería haber explicado que es una tremenda pérdida de tiempo pasar dos meses buscando en todas las zapaterías el muy pequeño porcentaje de posibilidad de que a alguien se le hubiera ocurrido *exactamente* el mismo modelo de zapatos que yo tengo en la cabeza. 
Yo no encontré nada. Exactamente. Pero encontré todo, medianamente.
¿nos conformamos con medianamente?

A veces debería. El esfuerzo que se le pone a buscar el zapato perfecto no es el mismo esfuerzo que se le pone a las preguntas más trascendentales de la vida, como ¿cómo paro con las injusticias en este mundo? --- Ahí pues, es donde uno no puede adaptarse.

Yo nunca quise vivir en Argentina, y soñé con llegar a Londres, mi ciudad preferida en el mundo, y trabajar ahí y ser londinense y eventualmente casarme con un señor que dijera "Bo-ehl" en vez de Bottle.

Y el buscar Londres me hizo irme a Nueva Zelanda, una ex colonia inglesa, con la idea de lograr residencia, y entonces pertenecer al Commonwealth, y entonces poder ir a Londres. Ése era mi plan en 2008. Pero luego de varios meses de vivir en Nueva Zelanda, cuando finalmente me ofrecen una VISA para quedarme, la VISA era para ser asistente de cocina en un bufete de abogados. Y yo era mucho más en esta vida que una asistente de cocina, y me pregunté Qué valía más, si Londres o mi carrera. No quería ser una sudaca más, lavando platos, llamándose Mariah, siendo Brasilera o Colombiana o wherever you are from in South America.

Fue el ego? Volví a mi país a ser alguien en vez de quedarme en Nueva Zelanda siendo nadie.
A veces abro una historia paralela en mi cabeza y me pregunto qué sería de mi vida hoy si me hubiera quedado en Nueva Zelanda siendo nadie, y hubiera escalado desde más abajo mi escalera para lograr ser alguien. Quién sabe.

¿Era eso conformarse y quedarse en la mitad de un sueño, no *exactamente* como lo había creado en mi mente, pero que quizás me hubiera funcionado para cumplir mi meta final, que era quedarme en NZ y lograr ser del Commonwealth, y ahí mudarme a Londres?
Estaría hoy en Londres?

"Nothing ever goes according to plan" me decía mi novio kiwi Julian, una de las personas más inteligentes y autodestructivas que conocí en mi vida. Julian tenía razón. 
El plan debe cambiar. 
Siempre.

5 may 2021

Your life together

Había una angustia que no tenía nombre. Yo la sentía, la reconocía, tenía ese sabor que me dejaba pero no estaba materializada en nada. Era un dolor en la parte de atrás de mi pecho. Todos sabemos de qué hablo.

Un día, me empecé a dar cuenta. No era dolor. Era presión.
Y era presión de algo que sentimos todos pero no lo sabemos, o no lo hablamos.
La presión del poco tiempo que hay para "hacer algo con nuestras vidas"

En mi cabeza, yo tengo y tuve una vida fantástica. Muy poca gente puede decir que vivió en las partes más recónditas del planeta y tiene amigos con nombre y apellido en tantos países.
Sin embargo, siento la presión de que "no hice nada con mi vida"

Y mas aun ahora, con los medios y las redes diciéndote que si no sos famoso, o emprendedor, o CEO antes de los 30, no valés tanto.
¿En qué momento empezó esto?

¿En qué momento había un solo paquete de vida?
Estudiar - Trabajar - Tener exito (primero) - Casarse (segundo) - tener hijos.
Si la quedás en alguna de estas etapas, no valés tanto.
Si no tenés un buen trabajo, no valés tanto.
Si no te va bien... sos tibio
Si no te casaste, es porque nadie se quiere casar con vos

En qué momento pusimos tantos términos y condiciones al mero hecho de vivir?

19 mar 2021

( )

Soy un paréntesis.
En la vida de los otros, soy un paréntesis.
Vivía acá. Construía acá. La gente contaba conmigo para sus anécdotas futuras y cercanas. Yo estaba en su mapa y en su historia. Era parte de algo.

Y me fui.
Y volví.
Soy un paréntesis de ocho años.

El mundo siguió, para todos, pero no para mí.
La gente me ve y ve la persona que ellos conocían antes.
Y se relacionan con la persona que yo era antes.
Y me hablan de las cosas que hablábamos antes.

Sí, es difícil adaptarse. Sólo yo conozco mi historia, porque es un poco más compleja que la historia común. 

Yo decidí cambiar de vida, cada 10 meses, por ocho años. Tengo que admitir que no había manera de seguirme el rastro. Yo decidí pasar de vivir en un país asiático, a uno musulmán, a uno tribal, al caribe, a la savana. Yo decidí aprender a hablar inglés en incontables acentos distintos, con lunfardos distintos, con expresiones distintas salidas de culturas distintas donde ninguna se parecía a la mía pero al fin y al cabo todos somos humanos y todos nos parecemos. 

Es inevitable que quienes me conocieron previo a mis viajes, quieran reencontrarse con la persona que se fue. Porque fue a ella a quien extrañaron, a ella a quien esperaron. Fue a ella que le permitieron abrir un paréntesis por tanto tiempo con la ilusión de que un día volviera y pudieran, finalmente, seguir con su relato. 

Pero ese relato se fue tan pronto yo me subí al primer avión.
Y aunque aún soy la persona inocente que se emociona por todo en este mundo, no soy ella.

Resiento la persona que era porque esa persona es quien se quedó con todo. De tanto en tanto me pongo una máscara y juego a ser ella sólo para acomodarme, pero no es real y no soy yo.

Viajar es mucho más solitario de lo que se imaginan.

13 abr 2020

Monopoly

Tiempo de cuarentena. Tiempo de ????, ????? y sobre todo ?????!?!??!

Hay mucho tiempo y poco tiempo para los que no sabemos administrar.
Yo no sé administrar.

Estoy en la casa de mi hermana, de verdes y árboles y sobrinos de edades de amor limpio.
En lo de mi hermana se juega al Monopoly. No de vez en cuando, sino de la manera en la que, en la mayoría de las casas, estamos jugando algún juego compulsivamente todos los días.

Yo no sé administrar.
Es algo que aprendí jugando compulsivamente al Monopoly.
Nunca gano.

Pero aprendo, porque eso es lo que hago yo. Aprendo.

El Monopoly me enseñó que yo apuesto al débil. No me importa mi juego, yo voy a jugar para que el débil se haga fuerte, y para que el fuerte no asfixie al resto.
Juego a buscar igualdad de condiciones. A que todos tengan sus casitas. A que la codicia no gane.
Nunca gano.

Y me pregunto qué tan bien está ser así.
Pues claro que ayudar al débil es lo correcto y que frenar al ávaro también es deseable. Pero en el medio me olvido de mí, también parte de este sistema de juego (de vida?), en el cual, una y otra vez, termino perdiendo, contra el débil y contra el avaro.

Quizá la vida sea así también. Uno no vive del amor, salvo Lucre, mi amiga que construyó su patrimonio familiar con una red de telos.
Uno vive también de tener un poco de egoísmo. Porque sos la única persona que va a pensar en vos. Porque todos estamos tratando de construir casitas. Porque todos ganamos, y al ganar alguien pierde. Es la vida, y se puede ver de varias maneras. Ganar no está mal. Quedarse en el medio está mal. Querer ganar y no poder por pensar que actuar en interés propio es sucio. Me gusta y no me gusta pensar así. Siento que si decido cambiar voy a ir a matar gente hambrienta con mis propias manos.

Ganar no está mal.
Pero va a pasar un tiempo hasta que gane en el Monopoly.

23 mar 2020

A.D.D

Quedarse adentro.

Quedarse adentro porque la vida te obliga, la ley te lo dicta y la sociedad te condena. Quedarse adentro porque afuera el aire es malo y todos pueden ser tus enemigos si sus partículas llegan a tus partículas y quizás te maten. Porque no podemos permitirnos hacer crecer lo malo, la enfermedad, el riesgo a los viejitos, el miedo a la muerte.
Quedarse adentro porque todos necesitábamos una catástrofe.
Todos necesitábamos entrar. Sentarnos. Callarnnos la boca un rato.
No hacer nada.
Pensar en eso que siempre decimos que vamos a pensar y después hundimos nuestra cara en la pantalla del celular cuando la oscuridad de la noche nos invita a otra cosa.
Ojalá se caiga internet.

Algo que no podemos silenciar es el silencio. Qué cosa tan aterradora, pensar en lo que uno viene pateando al final de la cabeza hace años. Cuando todos los pensamientos se disipan, el estrés de la vida cotidiana y el nimio enojo acerca de la falta de leche deslactosada no tiene razón de ser. Cuando el hecho de que el mail llegue tarde o pase un niño detrás de la cámara en medio de una teleconferencia ya no es problema. No, no esas cosas. Eso no es lo que importaba.

Cuando el pensamiento de Qué pasó con eso que una vez soñaste? aparece.
Ahí te quiero ver culpando la falta de leche deslactosada.

Tu lucha era otra.
Te enfocaste en lo que creías que te iba a mantener a flote
y te diste cuenta que tu lucha era otra.

14 nov 2019

Today.
Today I sit next to Pablo
and grab a blue brush. And a blue watercolor. And a blue Guitar.
and a blue canvas. and a blue face. and a blue tone. and a blue bowl of nothing. and a blue illusion. and a blue road. and a blue cover. and a blue smile. and a blue lie. and a blue friend. and a blue hug. and a blue expectation. and a blue, fast-beating, anxious heart. and a blue face where I pretend I am great and everything is fine.


De las cosas que más odio de ser mina, llorar es la número uno.
Estar haciendo algo, pensando en otra cosa, y de repente que se te caiga toda tu mortalidad y pequeñez en la cabeza como si fuera la manzana de Newton, que no se la vio venir, le dolió y encima tuvo que ponerse a cambiar todo lo que el universo sabía de la fisica hasta ese momento. Por qué será que nosotras, las mujeres, estamos haciendo algo y de repente se nos empiezan a caer las lágrimas como un último escape de tu cara, que no podía aguantarlas más adentro? Y andá a saber qué historia cuenta cada una, de dónde viene, hace cuánto estaba estancada.

Quizás haya algunas viejas de ese momento que te marcó tanto que esa lágrima muy hija de puta se reproduce cada par de años y vuelve como si nunca se hubiera ido. Ese comentario demás. Esa vez que no fuiste fuerte. Ese recuerdo que te gustaría olvidar. Esa persona que robó espacio en tu cabeza al pedo. Ese gusto amargo a vacío interior. Vuelven, esas vuelven y ni tocan la puerta cuando salen porque se sienten como en casa en tu cabeza y van a seguir saliendo indefinidamente. Cada par de años.

Otras son las novatas, las lágrimas no procesadas, de pensamientos que de tanto evitarlos creés evaporarlos, los volvés agua con solucion salina autogenerada. Nunca sabés de que se tratan cuando salen, solo sabés que tienen sabor a angustia nueva. Pero al no decifrarla, no se convierte en materia, por ende el pensamiento evaporado nunca sale de tu cabeza ni aunque le estés dedicando lágrimas anónimas.

Y por último, las omniscientes. Las lágrimas secas. Las que no llorás aunque quieras. Las que no salen, aunque no sepas por qué. Las que son como una navaja nueva, de filo tan perfecto que cortan de lado a lado una vida antes de que te des cuenta que algo pasó ahí. Las reconocerás bien cuando salgan, esperás con más que ganas el dia que salgan, pero la sentís ahi adentro, escondidas debajo de todas las lágrimas populares, no atrás del ojo sino en el pecho, que está lejos del ojo, por si no sabías.

2 ago 2019

El universo de Dorian Gray

Yo creo que esta misma realidad en la que escribo, en este momento, en este blog, pertenece al universo donde el conjuro de Dorian Gray es conjuro de todos.

El libro existe porque este mundo existe. Porque todos, indefectiblemente todos, tenemos un retrato en algún lado contando una historia que muestra lo que cara no muestra. Algunos lo llaman photoshop, otros esconden su Dorian Gray en las miles de fotos previas a ésa que suben a las redes. Dónde van todas las otras caras que la gente no ve? Habrá, en algún lugar de ése universo que acumula la memoria digital, un espacio de las 20 selfies donde había mucho mentón, el pelo despeinado, las bolsas marcadas, la tristeza en los ojos, el cansancio innato que requiere sonreír cuando no se quiere, el miedo a quedar solos, la desolación de ese amigo que no está?

Y antes de la tecnología, dónde guardábamos los diarios con los pensamientos reales? 
Dónde se entierran las cartas que nunca se enviaron?
Los textos que, después de pensarlo dos veces, borramos?
Las palabras que no dijimos?
Ese "hola" que podría haberlo cambiado todo y que se escurrió de nuestras manos?

En dónde guardamos esos sentimientos y pensamientos que no logran salir de nuestro cuerpo y quedan deambulando, como fantasmas de nuestro corazón, por la sangre y el cerebro, y a veces, si tienen suerte, vuelven a la conciencia para atormentarnos y recordarnos de cosas que queremos olvidar? 
Dónde pongo todo este amor que alguna vez sentí por vos?


Lo único que sé es que estas cosas envejecen en algún lado, y aunque las tapemos, son parte de nuestro retrato. Y aunque lejos estamos de tener que mostrarlas, no hay filtro que sepa embellecer una lágrima no derramada.

7 may 2019

Escribí una hora y la vida empezó a tener un poco más de sentido.
A mi izquierda, el teclado de la laptop. En la página número ochoacostado en la que tengo que ingresar los datos de mi historia laboral.
A mi derecha, el iPad. Con Pinterest abierto en una frase de una tal Nikita Gill que dice [writers are dangerous people]

Miro la pantalla con el CV, sigo escribiendo lo buena que soy haciendo todo. Son las 9:08pm.
En la parte de atrás de mi cabeza, en ese ángulo de 90 grados entre el cuello y el cráneo, en esa mi parte de Africa de justo abajo del Sahara (para los científicos, el hipotálamo, para los geólogos Camerún), ahí hay una molestia, una náusea que me pide que vomite palabras.

Arriba, un cartel escrito por mí que me comanda que haga de mi vida algo épico.
Abajo, mis pies, tocando el piso Argentino, al que decidí volver no por decisión sino por necesidad. Necesidad de volver a sentir algo. Necesidad de que me rompan el corazón. Necesidad de que algo nuevo se mueva adentro mío.

En el medio, yo, una vez más no dándome el lujo del espacio necesario de quien ha cambiado de código postal más veces que de esmalte en sus uñas.

Y ya no puedo llenar más el formulario del CV.
Y ya no puedo nada más que volver a mi Caffé.

Ante todo, soy escritora.
Escritora con déficit de demasiada atención a-todo-lo-demás.

Escritora que se fue a ver historias en el mundo, a llenar la carta de mi caffé de tragos nuevos, licores fantásticos, mozos que se sientan a contarte historias, platos que no aparecen en el menú y cuartos escondidos.

HOY
pienso que todo lo que fui a buscar se oscureció de licores que te causan palpitaciones, pescado en mal estado, mozos que te traicionan y cuartos de malos pecados.

Resulta que el mundo no era tan lindo y que interciambié sabiduría por inocencia sin opción a devoluciones.
Que no siempre se gana.
Que no todos los viejitos serán tus amigos.

Mi cabeza se abrió en dos y entró todo lo que pudo entrar. Ahora me queda  transformarlo en poesía, los días de semana, a las 9:08pm.




Quote del día: 
Writers are dangerous people. 

Never take a writer 
for granted. 

They are snipers 
armed with words. 
They know 
how to aim 
with sentences, 
how to fire
with paragraphs, and
how to inmortalise
their kills
in verse.

Nikita Gill

16 abr 2019

Fue una noche rara en el cafe. 
En una Mesa habia un festejo, en otra estábamos nosotros, tan pertenecientes como ajenos, deambulando. Acumulando miradas de los mozos que quizá nos reconocían pero lo mas probable es que no. 

Y él, que la vida tuvo esta audacia de darme a medias, de hacerlo mío de otra manera, curiosamente literal.   Hablando de lo que somos y muchos saben con pereza o desgano. Conocen pero lo ven secundario y a veces eso nos mezcla 

Saludarse es tan trivial y frío. Te abrazaría mucho más fuerte si no tuviera que explicarme.

11 ago 2017

Lo que es difícil de explicar

Cuándo voy a volver.

Es lo difícil de explicar. Porque no sé, siquiera, qué significa volver

El mayor problema que me pasó es que me fui tarde. Me fui cuando ya estaba construyendo las cosas que llamamos "para toda la vida": una carrera, un grupo de amigos, una casa alquilada. Mis cimientos estaban secándose en Argentina para moldear ahí la vida que me tocaba. Y los dejé solos, a la intemperie, y me fui. Y todo el mundo quedó confundido, porque cómo voy a irme cuando el terreno está trabajado, la estructura puesta, sólo quedaba poner ladrillos y listo, casarse, tener hijos, escalar la escalera corporativa.

Y siento que mucha gente, que es parte de esos cimientos, se sintió traicionada:
- Cuándo vas a volver?
Es decir, cuánto tiempo más voy a estar secándome a la intemperie hasta que retomes este 30% de vida que dejaste acá y vuelvas a ser lo que eras antes? Lo que éramos antes?
Es un dolor constante en mi vida no saber explicar la relación entre cantidad de cariño que le tengo a mis cimientos y la vida que elegí vivr, lejos de ellos. 

Es más, no hay nada más importante en mi vida que ellos: tienen un poder que nadie más tiene ni tendrá jamás: ellos conocen quién era yo antes.
Antes de viajar.
Antes de ver por la mirilla un poco de lo bueno y lo bello y lo malo y lo feo.
Antes de ver con mis propios ojos las distintas dinámicas del mundo: el poder de la cultura social, el empuje de la determinación, el 90% de realidad que no cuentan los medios, la verdad de las religiones, el monopolio de la rutina, el entrelazado miedo y pasión por el futuro.

Yo no puedo seguir pretendiendo ser la misma persona. 
No puedo retomar la conversación que dejé hace cinco años, pero puedo empezar una nueva. Donde lo que vivo día a día existe, no como una anécdota sino como una realidad. Donde lo que es bizarro y loco es también parte de mi día a día. Acá no hay delivery de helados pero hay elefantes a cinco minutos en auto. Esto es también parte del mundo al que pertenezco, tan real como mi rutina en Palermo en 2011. De eso no se vuelve, de eso se aprende.



(y yo no descarto vivir en Buenos Aires de nuevo, quizás, algún día)


Quote del día:
"Earlier, by their total uninterest in her experience abroad, they amputated twenty years from her life. Now, with this interrogation, they were trying to stitch her old past onto her present life. As if they were amputating her forearm and attaching the hand directly to the elbow; as if they were amputating her calves and joining her feet to her knees."
Milan Kundera, Ignorance

5 dic 2016

I am the one you can not take.
I am the one with the one too much.

The violent sight
the fire on her lips.
the revolution in her heart.

The one with the drop dead silence
the scream coming out of my eyes,
Scream of change, of revolution
of our ever resting minds.

I can´t take the world how it is
and I can´t stand to watch it dry.
I will move it, I don´t care
and don´t you dare ask me why.

You will see me like the others
with a twist you can´t explain.
I´d say I don´t need a good another
but my heart explodes with flames

I will bite you
I will fight you
I will make you challenge me

for there´s a reason for this strength
my passion will never decease
I know there is someone, somewhere
with a hug to bring me peace.

7 ago 2015

the  fairy tale
where we find each other and we love
everything about the other.

And I can´t wait
to see you
and hug you strong

You can´t wait
to hear my voice

one only
way of loving
is
the true one.

14 jul 2015

"The guy with Boobs"

Estoy cansada
de ser fuerte

de tanto que pasó por acá
yo no
me doy cuenta de
de que ya estoy más por allá,
por el otro lado.
Donde el pensamiento común
es diferente
eso dicen.

Estoy cansada
de mi superhéroe.

El que siempre fue inmortal
y pudo con sus problemas
y los de él
y los tuyos.
Y con todo, con todo pudo.
Porque por qué no.
Y con una puta sonrisa.

Estoy cansada
de mi imagen

De ser la amiga
y bancarte en esa fiesta
para que veas a ese pibe
para que te diga un par de cosas
no pase nada
y después te llame a las 3 am
y vos vayas
como una boluda.

De ser la chica
linda chica,
pero demasiado todo.
Amiguera, cabrona,
"a man with boobs"
"you're my male friend with boobs"
andáte a la mierda.
Soy una Mujer.
Ambrazáme,
Amame,
Sudáme.

Estoy cansada de estar cansada.
De no saber el límite
mio
y no frenar ahí.

De no permitir-me
ser sólo común.
Común.
de los que no  hacen nada
y son felices igual.



Quote del día: "You are like a guy with boobs" by El Falso Caleño.

2 jul 2015

Soy el tipo de chica que le han roto el corazón, y  luego le han pedido perdón, porque eso no se hace a la gente que vale la pena.

24 may 2015

Something I learnt about unicorns


When all lights went off
and all colors have faded
when words were silenced
and disguised as small jokes

When inside our hearts
pumped fear and sorrow
when we had to pretend
that we were not broke.

When life hit us back
to the world we were ignoring
when we were reminded
the other side to the rope,

We sat down with you,
crying a smile that had to be there
We sat down with you
not knowing to cope.

And you took our hearts
and you took our fears,
and decided to change
the direction of our hope.

You dared to tell life
you are better than darkness,
You dared to tell us
your colors won´t fade.

You took all the pieces
of your wounded warrior
you gave them to us
so we could remake.

And that´s you, right there
your essence, your fierce.
Your vital nutrients
you give to this world.

And that´s magic, right there
the unexpected great turn,
when mud and despair
made a new hero bloom.


(Shira in hebrew means Poem)





8 nov 2014

Adaptación y las maneras de ver al Coco.

Uno piensa que puede hacer de su vida lo que quiere, pero no es así. O no como quiere.

Hay una gran diferencia entre lo que se quiere y lo que se puede. Y esto no es una lectura del amigo al soldado derrotado, a quien le intenta reconfortar con la idea de "más no podías hacer", sino al mismísimo hecho del soldado que pudo hacer más, e hizo más, pero ese más cayó sin contención hacia un vacío infinito sin dueño ni propósito.

Cuenta la historia de una chica que se concentró en hacer más.
Y lo hizo.
Y  quedó varada en ése limbo entre donde llega la capidad de entendimiento y autoanálisis y ese extra que, no sabiendo cómo, llegó sin preguntarse por qué, o cómo, o con qué sentido.
Quería viajar.
Y viajó.
Y se encontró en lugares remotos, sin descanso, sin proceso, con metas fijadas y obviando la más pura de las necesidades del cambio: la adaptación.

Adaptarse no es fácil.
Uno cree que adaptarse es ponerse en sintonía con los vaivenes de una experiencia nueva. Uno cree que adaptarse es moldear la propia rutina al nuevo esquema planteado, y conseguir incorporar lo que nos hace "uno mismo" a estas circunstancias.
Uno cree que adaptarse es seguir siendo uno mismo en ámbitos que hasta ayer fueron ajenos.

Pero adaptarse es otra cosa. Es cambiar la idea del uno mismo para formar otro nuevo yo. Es tomar lo nuevo y enseñarse a digerirlo como reconocible en este mamarracho de cosas que nos pasan por la cabeza y que intentamos, absurdamente, de ordenarlos para  evitar el mal de los cables enredados.

Adaptarse es mantener las raíces firmes, mientras el agua cambia, el viento sopla, y nuestras hojas buscan la luz del sol en un punto distinto al que solían buscarlo. Es movimiento lento, de confusión, de incertidumbre y de vacío. Hasta que nuestras hojas no encuentran de nuevo esa gota de luz no estarán tranquilas, la fotosíntesis interna se nos desequilibra, y todo este organismo que somos intentará, ansiosamente, volver a la normalidad en este hábitat impuesto.

Papua Nueva Guinea me está explicando todo esto.
Me explica que hay lugares en el mundo que  difieren de lo que yo considaba el concepto de sociedad.  Me cuenta que, si bien hay una familiaridad entre todas las estructuras de todas las ciudades; también hay otro mundo, en el que sumergirse para pasar a ser otro nuevo ser.

Papua Nueva Guinea no es un país ambicioso. Y yo sí soy un país ambicioso.
Papua Nueva Guinea no quiere crecer más de lo que quiere. No quiere hacer más de lo que podía hacer. Papua Nueva Guinea quiere comer su Coco caído del árbol, pescar su pescado del mar y fabricar su casa con madera del bosque. No quiere una ciudad cosmopolita, un puerto moderno, una mansión con flores perfectamente arregladas que dan a una pileta cristalina. Papua Nueva Guinea sólo quiere asegurarse que siempre haya Coco en su árbol para poder comer.

Y yo, con mis ideales de cemento, de evolución tecnológica, de prosperidad (qué es la prosperidad sino llegar a un punto estable de lo que uno quería ser para encontrar la paz?)... yo quedo entre lo que, por semanas, creí que era algo que "ellos no entendían", cuando la que no entendía era yo.

Papua Nueva Guinea quiere que siempre haya coco en su árbol.
Yo quiero que haya un sistema de árboles que den cocos en distintos momentos, quitando los nutrientes necesarios como para poder dejar descansar a los árboles de cocos, crear nuevas plantaciones para que el remanente sea exportado a nuevos horizontes, y así hacer plata, para crear el puerto moderno y la mansión con flores perfectamente arregladas que dan a una pileta cristalina. 

Adaptación.
Papua Nueva Guinea quiere que siempre haya coco en su árbol.
Y quién soy yo para juzgar las ambiciones.


Quote del día: "Como el italiano que hace zapatos y el argentino que hace asado,  los filipinos limpian" By El Conquistador

8 abr 2014

El fuego

Explicar la idea del fuego a la gente es, irónicamente, ahogarme en un vaso de agua. El fuego que me quema, que se siente por mis venas cual si fuesen glóbulos amarillos y azules recordando cada milímetro  del interior de mi cuerpo, el fuego. La urgencia de que todo cambie a toda hora, de no quedarme sentada mirando cómo se me escurre la vida por las manos sin retener todo aquéllo que en mi mundo imaginario iría coleccionando de personas, objetos, pensamientos y anécdotas que se quedarían en algún espacio de mi mente y volverían a mí en el preciso instante en el que me siente frente a mi máquina de escribir posicionada milimétricamente en medio de una mesa de madera que da a la ventana del lago con niebla de mi casa de Islandia, dentro de unos 30 a 40 años. Ese fuego que no me llama porque no tiene voz, porque está adentro mío y me hace consumirme lentamente, ese fuego de una agonía feliz que me deparó la vida que elegí vivir desde que tengo recuerdos de querer una vida en especial.

¿Cómo explicarle a la gente el fuego?
El denso dolor del cambio de química en la materia, el calor de la mutación, no la destrucción sino la hipnosis que se siente cuando se mira al fuego y los objetos que lleva dentro e indefectiblemente transforma, haciéndolos bailar bajo el sonido de una madera que se quiebra, una humedad que muere, y si queremos llevarlo a metáforas malgastadas, unas cenizas que se  reducen de las cuales nacen otras cosas.

Yo soy la auténtica chica de Fuego.
Que me vengan a hablar de la actriz del momento y su estúpida película plagio de una mucho mejor que se llama Battle Royale.
Pero mi fuego es interior. Mi fuego  me toca y me quema, y mi cara no queda calma. Mi fuego es invisible, impalpale, inoloro pero está ahí, más real que las verdades científicas. Yo lo conozco, yo lo siento, y no lo  puedo compartir con nadie que tenga miedo de quemarse, porque al quemarse uno muta, aunque la esencia sobrevive, el cambio causa dolor (siempre) y a la gente no le gusta el dolor tanto como a mí, que me carcomo la agonía y algunas veces la vuelvo poesía. Pero no siempre.

El fuego que me exije preguntarme todo, preguntarte todo, entender y saber y si no logro entender por lo menos ponerme en el lugar de quien lo entiende, y tratar de llegar al raciocinio desde esa cabeza y no la mía. El  fuego de hacer cosas que no son propias de mi ser, sólo para saber qué se siente. Abrir la puerta del mundo de  un otro y preguntarme, preguntarte y entender, y si no logro entender por lo menos ponerme en ése lugar.

Hoy un Brasilero me preguntó cómo es que llegué a Kuala Lumpur.


Quote del día: "This is not heaven. In heaven they have faster internet" by the son of that crazy night between Woody Allen and Larry Daivd.

16 mar 2014

Domingo

Pasar una tarde
abrazados
en el sillón.
Quizás con la excusa de una película
o un porro,
o una resaca.
En la cama no,
el sexo fue antes.
Sentir tus manos tibias
pasar por mi mejilla
mi pelo
y mi oreja.
Tibias y quizá un poco sudorosas.
Escucharte hablar
pensar en lo que pienses
en  voz alta.
Responderte
y compartir la dulce conexión de no coincidir ni mierda.
Que me digas algo
que no haya pensado
no haya analizado
o no me guste
no de esa manera.
Replantearme en  silencio
con tu mano tibia y húmeda
en mi mejilla.
Un punto de vista.
Energía.
de dos cuerpos abrazados
sin preguntarse por qué
sin  el miedo de prometer nada
de deber nada
ni responder al día siguiente
Qué fue del amor?